Mucho se ha hablado en este último tiempo respecto
al aborto. Las diversas opiniones varían, están quienes piensan que sólo
debería utilizarse en casos particulares, otros dicen que es un derecho innato
de la mujer abortar o no, y están quienes de plano lo consideran una aberración
contra la vida.
Hoy en día, a través de los medios de comunicación,
nos hemos enterados que no son pocos los casos de niñas y adolescentes que han
sido víctima de violación, y que producto de la ley que nos rige, se han visto
obligadas a tener a su hijo(a).
Pero más allá de cuál sea la opinión o ideología al
respecto, es valorable que hoy en día tengamos la posibilidad de discutir un
tema tan delicado como éste y muchos otros. A decir verdad, esto me hace sentir
un gran orgullo de la generación que estamos formando.
En estas líneas hablaré de forma muy personal;
puesto que en primer lugar soy hombre y jamás voy a tener el privilegio de
parir un hijo, y en segundo lugar aún no he tenido el placer de ser padre, por
tanto aclaro de ante mano que mi opinión es subjetiva y con una mirada “desde
fuera”.
Mi argumento está respaldado por la Constitución,
puesto que creo que el único derecho indiscutible aquí, es el derecho a la
vida. No creo posible de discutir “El aborto como un derecho”, puesto que
nadie, y ni siquiera las madres, debiesen tener derecho sobre la vida de otra
persona.
Creo eso sí, y me gustaría aclararlo, que se debe
permitir el aborto en casos particulares y muy especiales, como en casos de
violación y cuando esté en riesgo la vida de la madre. Y me detengo en ese
último punto puesto que creo que no se debe abortar cuando se esté en riesgo la
vida del niño que estar por nacer, porque creo en Dios, y así como creo en Dios
creo en los milagros.
Me considero una persona muy respetuosa, y es por
eso que respeto y avalo las formas de organización, como la “Feminista”, pero
JAMÁS avalaré que se juegue con la vida de un inocente que no tiene como
defenderse, y mucho menos como defender su propia vida.
Hoy en día existen algunos países europeos, en
donde el aborto es un derecho de la mujer; en aquellos mismos países, disminuyó
considerablemente la natalidad de niños con Síndrome de Down, puesto que las
madres los abortan por considerarlos una carga. Entonces ¿es eso lo que
queremos para nuestro país? Creo que no hay que confundir el desarrollo con el
infanticidio. Sinceramente, y a título personal, espero que en los cambios que
se realizarán próximamente a la actual Constitución, no esté contemplado tan
brutal crimen.
Considero pertinente realizar cambios rotundos en
la ley de adopción, haciéndola más flexible pero no así menos rigurosa y
exhaustiva. Esto permitirá proteger la vida del niño que está por nacer y
entregará la posibilidad a aquellos que no pueden procrear, de ser padres como
así tanto lo anhelan.
Para Tejemedios escribió:
MARIO ALEXIS URRA ZAMBRANO
VICEPRESIDENTE REGIONAL
JUVENTUD DEMÓCRATACRISTIANA