El tema que planteo a continuación, es según lo
veo, lo más cercano a un cáncer: difícil de erradicar y, tan peligroso, que es
capaz de causar la muerte. Las cúpulas dentro de la política, son las causantes
del repudio que tiene hoy la sociedad, por la misma. Un grupo de viejos
guatones que se creen con el poder de decidir por los demás. Que mueven a las
personas, al igual que en un tablero de ajedrez intentando conseguir “el bien
común”, que más parece bien personal.
Hoy en día, la política impuesta por ALGUNOS
políticos, es lo más cercano que conozco a lo que señalaba Calicles alrededor
del siglo VI, “Lo justo es que el más fuerte domine al más débil”. Pero, ¿qué
es lo justo entonces? Lo justo es sin lugar a dudas, que todos tengamos las
mismas oportunidades y que todos podamos decidir qué es lo que queremos. Pero
eso, claramente, no sucede; somos víctimas de imposiciones que muchas veces no
nos benefician sino que nos perjudican.
La política de hoy perdió el rumbo, ya no tiene
como propósito buscar el bien común, sino que tomó un rumbo Maquiavélico, “El
fin de la política es lograr y mantener el poder”, y encontramos acá un dicho
que cae como anillo al dedo: “El fin justifica los medios”… No importa cómo, lo
que importa es conseguir el poder, y mantenerse echado y succionando la sangre
de todos los chilenos. Como diría Spengler “El hombre es un animal de rapiña”,
se come al otro para vivir y lograr su propia felicidad.
Pero no todo puede ser oscuridad, señores. Lo
bueno, es que no todos los políticos son así, y en esto me tomo la libertad de
incluirme. Somos muchos los que buscamos otros propósitos totalmente distintos,
y que profesamos una política muchísimo más democrática que la que ofrecen las cúpulas
políticas, y por ende buscamos extinguirla. El problema radica en que el que
quiere ser bueno en un mundo de malos, está liquidado, o intentan liquidarlo.
La tranquilidad está en que los políticos que
estamos en proceso de formación, somos de otra Escuela… somos muchos los que
nos encontramos “haciendo pesas y entrenando”, para luego ser fuertes y
erradicar a los “leones” que se creen reyes de la selva.
Lo que si tengo claro, es que en este caso, el
cáncer sí tiene cura … aunque requerirá un poco de tiempo. Pero no hay camino,
por difícil que sea, que no se pueda transitar con precaución y paso firme.
Para Tejemedios escribió:
MARIO ALEXIS URRA ZAMBRANO
VICEPRESIDENTE REGIONAL JUVENTUD DEMÓCRATA
CRISTIANA