Hoy en día, la centralización es una de las “malas prácticas” más frecuente, tanto del gobierno, como de las instituciones, y que en general nos afecta a todos. Pero es indiscutible que afecta aún más cuando de políticas públicas se trata.
Me pregunto ¿Cómo se pueden hacer políticas públicas en una oficina entre cuatro paredes, para la sociedad que está allá afuera?, pues esa es la respuesta a la interrogante que muchos nos hacemos a diario, ¿Por qué las políticas públicas son tan malas?, para comprender dicho cuestionamiento, es preciso entender que las políticas públicas no son malas, sino que el problema está en que no van en directa respuesta a lo que la gente de verdad necesita y espera.
Es absolutamente necesario dar un giro en 360º, y comenzar otra vez. No podemos seguir con la antigua forma de hacer política. Las políticas públicas tienen y deben nacer desde abajo, desde las poblaciones hacia el municipio, y desde el municipio hacia el gobierno. Deben ser los afectados quienes sean los protagonistas de las nuevas políticas en Chile. Debe ser la sociedad, quien por medio de la “participación”, entregue testimonio de sus necesidades y formen las políticas que den respuesta a los verdaderos requerimientos de la ciudadanía.
La sociedad reclama soluciones a una política quebrada que no da respuesta, pues entonces ¿Qué debemos hacer? Lo que se debe hacer, y lo que la gente espera, es que se “haga la pega”, pero que se haga la pega de verdad; necesitamos políticos en la calle, escuchando y no meramente oyendo… necesitamos a quienes son elegidos por votación popular, siempre, y no sólo 2 meses antes de las elecciones. Pero antes, es necesario hacer un mea-culpa colectivo, porque la culpa no es solamente de los políticos, sino que de la sociedad completa. Hoy más que nunca necesitamos participación, necesitamos gente que alce la voz y se haga escuchar, gente que esté informada (hecho que es fundamental) y sea protagonista de la contingencia, y por sobre todo, gente que vote, que cumpla con su deber cívico, y que posteriormente con autoridad exija sus derechos.
Entonces, de acuerdo a lo señalado anteriormente, para tener nuevas políticas públicas, y desarrollar una nueva forma de hacer política, necesitamos echar a andar dos puntos claves: En primer lugar, necesitamos dar espacio a la participación, dejar que la gente nos diga qué es lo que verdaderamente ocurre en sus poblaciones, en sus barrios y en sus vecindarios; comprender y actuar…Y por otro lado, hacer política desde la calle, con la gente y para la gente.
Hoy día, dar solución a las necesidades, es mucho más viable que antes, pero es importante no seguir con el modelo asistencialista, sino que entregar herramientas a la gente, para que sean ellos mismos los protagonistas de su desarrollo; es decir, “No se debe dar el pescado, sino que se debe enseñar a pescar”.
Para Tejemedios escribió:
MARIO ALEXIS URRA ZAMBRANO
VICEPRESIDENTE REGIONAL JUVENTUD DEMOCRATA CRISTIANA